jueves, 13 de diciembre de 2007

Niños bilingües


Queridos amigos:

hoy me gustaría recomendarles la lectura de este artículo (con un interesante foro) acerca de los Niños Bilingües

Apareció en la excelente página Peruanos en Alemania (enlace entre las páginas que recomiendo y donde aparece un artículo mío, por si les interesa: Alemania es el país más atractivo de Europa... para inversionistas).

Destaco algunos párrafos del artículo acerca de los niños bilingües:

Muchas veces nos preguntamos si es indispensable enseñarles a nuestros hijos nuestro idioma nativo, viviendo en un país extranjero; muchos tienen la duda si esto sería demasiado para la pequeña criatura y que quizás se le puedan confundir los idiomas y al final que el niño o niña no hablen bien ninguno de las dos lenguas.

Hasta aquí el típico argumento que he escuchado mayoritariamente desde que llegué a Alemania, aunque hay que reconocer que desde hace unos años, concretamente desde el schock de los malos resultados en el estudio Pisa, la forma de pensar de algunos alemanes más jóvenes, más cultos y que viven en las "grandes ciudades", ha cambiado un poco.

En primer lugar, sólo hace falta leer un poco de literatura especializada en el tema para enterarnos que sí es posible, y no sólo dos idiomas, sino hasta tres. ¿Y cómo se logra? Pues no es tarea fácil. La clave es "ser consecuente", es decir, el padre o la madre que decide hablar en su lengua materna debe hacerlo siempre y sin excepciones. En el caso de los trilingües, es exactamente lo mismo y se dá, cuando ambos padres tienen idiomas diferentes al hablado en el país donde viven, así cada uno de los padres asume su lengua materna y en la calle (o en el jardin de infancia) el niño aprende el idioma del país donde se vive.

Conozco niños trilingües y no tienen problemas de expresión, ni de "dolor de cabeza", ni están reprimidos, depirmidos, ni nada por el estilo.

¿Vale la pena todo este esfuerzo? Si pensamos que los niños en sus primeros años de vida son como esponjas, absorven todo de manera fácil y sorprendente; no nos resulta difícil pensar que se puede lograr, ya que para el pequeño o pequeña, no representará un esfuerzo especial, sino será algo natural.

Prosigue el artículo:

Además, está demostrado que los niños bilingües tienen facilidad para aprender un tercer y cuarto idioma en el futuro, ya que la parte del cerebro que controla esa función está más desarrollada a comparación con los otros niños, que hablan sólo un idioma.

Así es, esto también me consta. Aunque ya no se habla de "la parte del cerebro que controla la función del lenguaje", sino de las partes, porque parece que son varias.

(...)

Al darle a tu hijo/hija un idioma más, le estás abriendo otra puerta, otra posibilidad, tal vez otro futuro en tu país natal.

No sólo en el país natal, diría yo, sino en todo el mundo.

Ahora que la competencia laboral es tan fuerte, los idiomas son y serán siempre una ventaja. (...)

Es que hay demasiada gente que opina que la competencia es mala...

Por otro lado, y algo que me parece muy importante, es que no se trata sólo de aprender otro idioma, sino también la cultura del otro país.

Así es, pero mientras se siga pensando que hay una cultura mejor que otra...

Cuando uno aprende cualquier idioma, está aprendiendo un poco de los pensamientos y la manera de expresarse de las personas que lo hablan.

Así es y conduce a apertura y a hacer más fácil comprender y entender a nuestro interlocutor. En definitiva, a comunicarnos.

(...)

Hablar con tu hijo(a) en tu propio idioma, expresar tus pensamientos sin tener que traducirlos y enseñarle expresiones propias de tu tierra es algo tan especial que sólo se lo puedes dar tú, como progenitor(a).

Se conocen tantos casos de padres que se arrepienten por no haber empezado, a tiempo, a enseñar a sus hijos su propia lengua, y cuando se deciden a hacerlo, es demasiado tarde y tienen que pagar caros cursos de idiomas. Sin embargo, si lo hubieran pensado antes, sus hijos hubieran tenido acceso a un(a) profesor(a) de idiomas de lengua materna (osea sin acento) de primera mano.

Hay otros casos, en que los padres empiezan a enseñar a sus hijos su lengua materna, pero en algún momento el pequeño se niega a hablar este « segundo » idioma y entonces abandonan la idea.

Esto último lo he visto y muchas veces, tienen la responsabilidad los "bien intencionados" de siempre quienes, por ej. en el Kindergarten, le inculcan a los chicos a no hablar más que alemán.

Esto es algo que pasa con frecuencia, y ocurre al niño cuando se siente presionado por el entorno. Apuesto que en otros países no creen que esto ocurra en Alemania... Pues miren, lo de la presión del entorno por no hablar su propio idioma lo tienen aquí, en blanco y negro (a propósito de expresiones del propio idioma) en el artículo de Peruanos en Alemania).

(...)

Con frecuencia he visto familias inmigrantes que hablan a sus hijos en el idioma del país donde viven (que no es el idioma nativo de ambos padres) causando así a sus hijos un gran daño, ya que esos chicos crecen hablando un idioma "mal hablado". Cambiar ese acento extranjero que se adquiere de niño es muy difícil, ya que lo que se aprende a esa corta edad queda marcado como huella y por ello será lamentablemente marginado en el futuro.

¡Así es!



3 comentarios:

Benita Pérez-Pardo dijo...

No deja de sorprenderme esta actitud.

Me parece muy importante que los hijos conseven el idioma de los padres. Por lo que he leído los niños pueden aprender a hablar dos idiomas perfectamente desde le infancia. Tardan unos meses más en empezar a hablar pero hablan los dos idiomas correctamente.

Además, desde el punto de vista de las tradiciones familiares, me parece muy importante. Creo que alos niños (y a todos) les da seguridad conservar las raices familiares.

Creo que conocer las distintas culturas forma a personas más comprensivas y dialogantes. Aprenden a tener criterio propio sabiendo que hay que respetar los criterios ajenos. No todas las actitudes se interpretan de la misma manera en las distintas culturas.

Estoy de acuerdo que es muy importante conocer la cultura del país además del idioma. Facilita las relaciones entre las personas y los negocios!!

Personalmente creo que la posibilidad de poder aprender dos o más idiomas desde la infancia es un privilegio que no se puede desperdiciar. A mi me da mucha envidia!!!

Javier Sáenz dijo...

Hola Marta,

estoy muy interesado por este tema, tu post me ha servido para aclarar mis ideas.

Viva la mezcla!

Gracias,
Javier

Marta Salazar dijo...

VIVA!

Gracias querido Javier! Un abrazo fuerte!